martes, 8 de agosto de 2017

CONSEJOS PARA EL CUIDADO OCULAR EN VERANO


En verano nos pasamos muchas horas sumergidos en el agua, bien sea en la piscina o en el mar y con esto aumenta el riesgo de padecer infecciones oculares transmitidas a través del agua como conjuntivitis bacterianas, víricas, y/o queratitis fúngicas o las producidas por protozoos como la Acanthamoeba. Además, en el caso de las piscinas, el cloro o los productos químicos usados pueden ocasionar irritaciones en el globo ocular.

La excesiva exposición a la radiación solar, sobre todo los rayos UV, puede provocar lesiones oculares típicas de esta época del año como queratitis (daños en la superficie de la córnea), conjuntivitis o cataratas prematuras. Además estas radiaciones pueden acumularse en las estructuras oculares y aparecer los síntomas algún tiempo después.

El pH de las piscinas debe estar entre 7,2 y 7,6 para que no irrite los ojos ni la piel. Cuando se desajusta el pH tendremos que utilizar productos para piscinas, como el reguladores de pH.

Infecciones: El agua del mar y de las piscinas es irritante para los ojos y puede ser también un vehículo de transmisión de infecciones oculares. El uso de lentes de contacto en piscinas y playa aumenta el riesgo de contraer infecciones muy graves y de incrementar la sequedad ocular.  
El agua de piscina con excesivo cloro ocasiona frecuentemente irritaciones conjuntivales, por esto se recomienda usar gafas de natación. Sí aparecen síntomas como picor o escozor, no se deben frotar los ojos ya que causará un aumento de la inflamación y de las molestias, se recomienda acudir al oftalmólogo.

Alergias: En esta época del año aumentan considerablemente las urgencias oftalmológicas por alergias como pueden ser al sol, polvo y cambios de temperatura. La película lagrimal permite a alérgenos y compuestos tóxicos que estén en contacto con la superficie ocular más tiempo y provoquen la reacción inflamatoria alérgica.

Algunos consejos para reducir la alergia conjuntival en verano son utilizar gafas de sol para reducir el contacto de los alérgenos, colocar en el aparato del aire acondicionado un filtro especial para alérgicos, utilizar gafas de natación porque el cloro empeora las conjuntivitis alérgicas, o limpiarse las manos frecuentemente y evitar el contacto con los ojos.

 CONSEJOS PARA PREVENIR LAS INFECCIONES Y ALERGIAS OCULARES EN VERANO

No jugar con nuestros ojos es muy importante, y para prevenir estas enfermedades resulta imprescindible:
  1. Lavarse con suero fisiológico e instilarse lágrima artificial para frenar la sequedad: En verano aumenta el polvo en suspensión lo que contribuye a aumentar los picores, la sequedad o las alergias oculares. Es importane mantener una buena higiene, limpiando nuestras manos con abundante agua y nuestros ojos con suero fisiológico y usando lágrimas artificiales para evitar que el ojo se reseque.  
  2. Quitarse las lentes de contacto antes de entrar en el agua tanto de la piscina como del mar. Una  lentilla actúa como una esponja y en cuanto abrimos los ojos éstas se empapan de sustancias que entran en contacto con el ojo contaminándolo. Además de la sequedad que ocasionan las lentillas puede provocar queratitis (daños en la superficie de la córnea) que supone una vía de entrada de infecciones por microbios. 
  3. Protegerse de los UV con gafas de sol: Es importante usar gafas de sol homologadas que filtren la radiación ultravioleta tan perjudicial para nuestros ojos, y de ello nos aseguramos comprándolas en establecimientos de óptica. No debemos comprarlas en tiendas que no estén acreditadas, donde nos van a salir más baratas porque no han pasado ningún control de la cantidad de radiación UV que absorben.
  4. Usar gafas acuáticas: El contacto diario que se produce en verano con el sol, el cloro o el agua salada puede causar sensación de arenilla, enrojecimiento ocular, picor, etc. Para prevenir estas molestias o infecciones oculares se debe evitar el contacto directo con el agua clorada o salada utilizando gafas acuáticas, ya que sirven de barrera contra contagios bacterianos o víricos.

GAFAS DE SOL HOMOLOGADAS. PROTECCIÓN ANTE LA RADIACIÓN UV

Si un cristal está homologado cumplirá el estándar europeo que representa la marca "CE" sobre gafas de sol (EN 1836:1997), ya que algunas incluyen este sin aportar los otros datos obligatorios. Si hablamos de gafas de sol se debe comprobar que tengan especificado el número de categoría de filtros, que indica el factor de absorción que de 0 a 4 en función de su capacidad de absorción a la luz.

Centro de Óptica Avanzada donde se pueden adquirir gafas de sol homologadas.

Los rayos de sol más agresivos son los ultravioletas. Las gafas de sol homologadas tienen cristales protectores que absorben estas longitudes de onda. Debemos aclarar que por un lado se encuentra la categoría de oscuridad del filtro de las gafas de 0 a 4, cuanto más oscuro sea menos luz de espectro visible va a dejar pasar, y por otro lado la protección, filtrado o absorción de la radiación ultravioleta. Un cristal homologado de categoría 0 (muy clarito) va a proteger igual de la radiación UV (perjudicial para nuestros ojos) que uno mucho más oscuro de categoría 4. Realmente, no hay una relación paralela entre la luz visible que dejan pasar unas gafas (que está en función de su oscuridad y de sus colores), y la cantidad de luz ultravioleta que deja pasar, si estas están homologadas.


EJEMPLO DE QUERATITIS INFECCIOSA GRAVE  (POR ACANTHAMOEBA) DEBIDA AL MAL USO E HIGIENE DE LA LENTES DE CONTACTO EN VERANO

La Acanthamoeba es un protozoo unicelular tipo Ameba. En determinadas condiciones (como en agua dulce) se puede comportar como un parásito oportunista, produciendo determinadas infecciones. Suele vivir en agua dulce y suelo. Se ha encontrado también en bañeras, piscinas, aguas estancadas. Las Acanthamoebas se relacionan desde no hace mucho como productores de queratitis infecciosas graves, particularmente en portadores de lentes de contacto con mala higiene, o por su uso en piscinas, etc. 
La queratitis por Acanthamoeba puede provocar necrosis corneal severa en el caso de que la infección  evolucione en una queratitis estromal, bien por diagnosticarse tarde o por un tratamiento equivocado. Se suelen dar en portadores de lentes de contacto blandas, aunque también se han dado casos en portadores de lentes de contacto semirígidas como en el siguiente caso clínico.

Los casos de queratitis amebiana han aumentado claramente a partir de mediados de los años ochenta, lo que se ha relacionado con el incremento de los portadores de lentes de contacto y de su inadecuada desinfección, así como de las actividades al aire libre, fundamentalmente baños en aguas tranquilas sin quitarse las lentillas. La incidencia actual se calcula en un episodio por cada 30.000 portadores de lentes de contacto y año, la mayoría (88%) en usuarios de lentes blandas. 

Leucoma corneal por Queratitis infecciosa por Acanthamoeba que afecta eje visual  (Usuaria de lentes de contacto rígidas de Orto-K nocturna que admite haber limpado las lentes de contacto con agua del grifo).


Fuentes:

  • Pérez-Irezábal J, Martínez I, Isasa P, Barrón J. Queratitis por Acanthamoeba. Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. Elsevier. 2006; 24 Supl 1:46-52 - DOI: 10.1016/S0210-5705(09)71003-9.

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